
Flores negras, flores muertas,
flores que nunca florecen
porque algo salió mal.
Una habitación desnuda y un silencio que se muda como siempre hacia la parte de atrás, como musa marihuana, como ángeles hermanas que me llevan moderado a donde voy.
Necesito ver su cara
tanto como ver la lluvia
para apagar el incendio que quedó.
Ese lunes fue feriado
que me dejó tan tirado,
las pastillas o aquel estúpido amor.
Animales callejeros que con magia me vendieron en pequeñas cuotas un nido marrón.
Nos quedamos atascados
en un mundo equivocado
donde no existen las gracias ni el perdón.
Tu perfume sabía a rosa y tus labios a esa cosa que me arranca y me destroza el corazón.




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